Hace décadas todos los productos eran bio, pero el éxodo a las ciudades estuvo acompañado de un empeoramiento de los productos. Ahora la alimentación ecológica está cogiendo fuerzas otra vez y aumentan los productos ecológicos en los supermercados y tiendas especializadas.
A los vegetales como los tomates y productos como huevos y leche se han unido todo tipo de embutidos, cavas, productos elaborados y hasta las comidas preparadas.
El mercado está creciendo pero aún le queda mucho camino. La despensa ‘bio’, cada vez más llena
Artículo del tema en vidasana.org
El tomate ecológico nos devuelve el sabor de los tradicionales tomate que se comen durante el final de la primavera, verano y comienzos del otoño.
Los tomates cultivados biológicamente son mejores para la salud que los plantados con métodos químicos. Tienen mayor concrentación de antioxidantes, un anticancerígeno. Estudios revelan que los tomates ecológicos tienen más flavonoides quercetina y kaempferol.
Los tomates es uno de los pruductos de la huerta donde más se notan las diferencias en sabor entre los tomates de temporada recién recolectados y los de supermercado.

Vida sana es una organización para el fomento de la cultura y el desarrollo biológicos.
Hoy nos centramos en las ventajas que cita sobre la agricultura ecológica:
Alimentos sanos, ricos en nutrientes y sabrosos.
Bueno para la salud de los agricultores.
Se fertiliza la tierra y frena la desertificación.
Favorece la retención del agua y no contamina los acuíferos.
Fomenta la biodiversidad.
Preserva los hábitats de los animales silvestres.
Se ahorra energía.
Se conserva la vida rural y la cultura campesina.
Es socialmente más económica.
Permite una verdadera seguridad alimentaria.
Impulsa la creación de puestos de trabajo.
Devuelve al campesino la gestión de sus tierras, sin dependencias.